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kramen

Naufragio en la niebla

Quedaban 12 horas para el fin del mundo, esa frase valía como resumen a un nuevo brote suicida que latía furioso en mi torrente sanguíneo anunciando una meta no muy lejos a alcanzar, ya que ese salvavidas de color chillón que había aparecido no hace mucho tiempo atrás se comenzaba a hundir en un mar bravío y poco a poco se adentraba en su seno tranquilo y azulado para yacer en el fondo iluminado por una luna creciente en su mitad que flotaba en el manto oscuro del cielo como suspendida por hilos invisibles.
¿Qué puedo decir? Al final te das cuenta que siempre retornas a la soledad y verla del brazo de otro exterminaba mis ganas de saber de ella y una vez mas me dejaba como un gilipollas, lo que he sido toda la vida. Ya estoy cansado de golpearme una tras otra contra un muro de hormigón armado, simplemente mi cuerpo se cansó de levantarse para volver a caer.
Cuando te apartas de un camino estipulado el destino te mete de nuevo en él de un golpazo y llegas a sopesar que la soledad no vino sola sino que fue impuesta, que has estado toda la vida así.
Pero lo mas triste es darte cuenta que es lo único que recuerdo no haber perdido nunca, estoy harto de vaciar mi interior tras cada fracaso para después llenarlo de humo y ahogar su ausencia, pues en mis quimeras ellas duran un par de semanas, luego desaparecen en la densa niebla.
Tal vez sea la hora de transformarme yo también en humo.

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