Abandonando las esperanzas
Quedaban 12 horas para el fin del mundo, había que apresurarse en los preparativos, la cosa se pondría seria, hay gente que gasta su tiempo en despedirse, pero otros expiran su tiempo sin temor a la muerte y disfrutando de sus últimos segundos realizando saqueos, ¿que mas daba? Las autoridades estaban desaparecidas, la verdad es que siempre lo han estado, sus placas siempre han brillado por su ausencia, ahora no lo iba a ser menos.
Colocaba las provisiones en los compartimientos estancos refrigerados por el mismo helio que servia de combustible a los propulsores que me sacarían de esa roca que en el transcurso se los años se había vuelto árida y inhóspita, tan yerma que el recuerdo de tiempos mejores me aterraba, siempre se nos ha comparado a virus, pero la verdad es que es lo que somos, agotamos todo hasta su fin y ahora huimos como ratas en un exilio masivo a otros mundos, montado sobre mi asiento de cuero, noto el frescor de este en mi cuello antes de colocarme el casco que me aportara algo de oxigeno extra en el despegue, cuenta a atrás, 3, 2, 1 ignición, la nave plateada brilla en el fulgor de las llamas que me sacan de lo que fue mi hogar unos segundos mientras que abandono la atmósfera, miles de naves como lluvias de cometas acompañan mi viaje, desde el oscuro cielo ingrávido veo como el azul y el marrón de la tierra se funden en una explosión. Me libre por los pelos.
Colocaba las provisiones en los compartimientos estancos refrigerados por el mismo helio que servia de combustible a los propulsores que me sacarían de esa roca que en el transcurso se los años se había vuelto árida y inhóspita, tan yerma que el recuerdo de tiempos mejores me aterraba, siempre se nos ha comparado a virus, pero la verdad es que es lo que somos, agotamos todo hasta su fin y ahora huimos como ratas en un exilio masivo a otros mundos, montado sobre mi asiento de cuero, noto el frescor de este en mi cuello antes de colocarme el casco que me aportara algo de oxigeno extra en el despegue, cuenta a atrás, 3, 2, 1 ignición, la nave plateada brilla en el fulgor de las llamas que me sacan de lo que fue mi hogar unos segundos mientras que abandono la atmósfera, miles de naves como lluvias de cometas acompañan mi viaje, desde el oscuro cielo ingrávido veo como el azul y el marrón de la tierra se funden en una explosión. Me libre por los pelos.
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