Capítulo 3: Primer paso.
Capítulo 3: Primer paso.
Extraje la piedra de la cavidad formada en la dura pared y como siempre me ocurría me quede observándola, como algo tan simple y radiante me mantenía vivo día tras día, pero era así de cierto, tanto como 2 y 2 son 4 y respecto a esta operación matemática tan simple ahora tenía que buscar la otra parte en la formula de mi alimentación saqué mi móvil y llame al numero que tantas veces había consultado y llamado, para no perder la costumbre volví a hacerlo y me lo coloque sobre la oreja, mientras comunicaba me sumía en un trance hipnótico propiciado por el monótono pi del teléfono, hasta que en la otra línea una voz se escuchó
-¿Dígame?
-Oye Gabrielle ¿quien hay por la zona?
-Tú nunca aprenderás a pedir las cosas por favor, ¿no Kramen?
-¿Y tú siempre me tocaras los huevos cuando tengo hambre no?
-Es posible pero después de todo siempre vuelves a llamar, así que la perdida es mínima y mi diversión máxima
-Nunca cambiaras
-Ni tu tampoco
-Bueno cariño Por favor, me podrías decir si hay alguien por la zona
-Ves no es tan difícil, y ahora la pregunta del millón. ¿Dónde estas?
-Si te cuento algo gracioso no te lo vas a creer, aunque conmigo ya estas curada de espanto por lo que no me andaré con rodeos no tengo ni puta idea
-Espera que te localice, solo serán unos segundos
A veces la mejor forma de saber donde estaba residía en llamarla, aunque sus servicios no eran los de encontrarme en el agujero donde me encontrase metido
-Vale tío, ya me dirás que coño haces en Nueva York
-Pues para variar no me acuerdo pero esa no es lo que esperaba que me dijeras
-Si tenemos a alguien allí, a unas cuantas manzanas de donde estas, pero deberías coger el expreso hasta Balboa
-De acuerdo. ¿Cómo se llama el enlace?
-Ann y te advierto que no esta muy acostumbrada, joder Kramen, a veces es para matarte, esa chica no suele consumir Numen Así que tratala bien o cuando te vea dejaras de ser persona
-Tranquila, seré bueno con ella y hoy estoy generoso, le daré hasta propina
-No tienes arreglo
-Sabía que dirías eso, pero aun así me sigues queriendo ¿no?
-Mejor no tientes a tu suerte marinero anda te mando la dirección, ya la aviso yo de que vas para allá
-Muak nena
Lo mejor de este servicio es que es como una red internacional de comida instantánea, cazar en la calle tenía su cosa pero para estos casos no había nada mejor que las chicas de Gabrielle.
Me encaminé tranquilo hasta la boca del metro que había dejado antes detrás y accedí por una empinada escalera a su interior como aquel que se mete en la boca del lobo, pero no tenía miedo en contraposición de los humanos que rondaban con temor como corderos que saben que van al matadero los subterráneos del expreso era grandes pero no a veces no albergaban a los que debían o podían mares de gente de todas las especies se agolpaban para cogerlo en hora punta y casi todos los días trifurcas se generaban en su interior motivados por un empujón en los vagones o preferencia al salir, etc aquello era un gran circo movido por seres de todos los tipo, colores y formas, pero era lo que tenia que la hacia encantador, la diversidad hace que todo sea mas divertido.
Increíblemente ese día tampoco había tanta gente esperando en el anden, con un vistazo rápido observe no muchas mas de 200 personas que quedarían repartidas entre los 7 vagones de unos 60 m2 acompañadas del resto de personas que habría ya en su interior, agolpadas en las escasas plazas sentadas y la mayoría como simple ganado apretado contra las paredes o entre ellas mismas como si de un inmenso puzzle gigante se tratara, donde introducir las piezas casi a presión y conseguir el record de que no hubiera mas de un cm. de separación entre uno y otro, de forma tan milimétrica que a veces podías saborear el sudor o el mismo olor del los colindantes sin necesidad de la ambigüedad de tener que sacar la lengua y lamerles mayormente porque en la sociedad estaba mal visto eso de ir chupando a la gente, no era por mi tampoco era que me gustase, simplemente era una expresión Así que tuve suerte y encontré un rincón donde apoyarme, para ello sortee a una pareja que había entrado antes que yo y como una exhalación pase como la brisa a su lado sin que casi se percatasen y aparecí allí, me recosté y hice de ese rincón del bacón mi casa en lo que durase el trayecto, normalmente no me gustaba sentarme, no era por nada en especial, pero apoyado en la fría pared metálica conseguía medio fundirme con el medio de forma que las fuerzas de inercia no actuasen sobre mi persona como le sucedía al resto de gente que se aferraban estoicamente a las barras para no salir disparados de un lado a otro como si de una pelota de pinball se tratara. Allí era feliz, además en un rincón nadie podía golpearme en la espalda, molestarme e incluso respirar en mi nuca, que posiblemente era lo que mas odiaba en el mundo, a veces dejaba pasar un expreso con el riesgo de esperar 20 min. mas por el simple hecho de no encontrar un lugar donde colocarme dominando al menos un 50% del espacio vital que controlase yo solamente, y esto se producía al tener las espaldas bien guardadas, de siempre aprendí que teniendo las espaldas protegidas tenias una gran parte de lo que estuvieses haciendo ganado o al menos empatado, aunque nunca puedes decir desde agua no beberé ni este cura no es mi padre, porque también sé que siempre puedes perder, y para prevenir mas vale andar con pies de plomos sino quieres que la vida te de sorpresas, pero al final, lo queda que todo se resume a una cuestión de suerte en la que las cartas te tocan por azar nada de destino, todo se puede cambiar, por eso en el póquer puedes ganar con una simple pareja si le hechas lo hay que hay que echarle y en estos temas tenerlos cuadrados es lo que declina la balanza a tu lado, eso y 110 kg. de mala leche reconcentrada.
Así que como iba diciendo entre, vi y vencí y la pareja tubo peores cartas ahora me tocaba esperar 6 paradas y habría dado el principio del segundo paso.
El tiempo transcurrió efímero, como ese sueño duerme vela que te suele dar en los medios de transporte que se tambalean de un lado a otro de forma casi armónica y que terminan dándote un sueño que se parece mas a un trance del que Morpheo te presta por lo que cuando me quise dar cuenta había llegado a la parada y el vagón se había llenado y vaciado como si yo ni siquiera hubiese estado allí y hubiese sido participe, así que como testigo mudo que no tiene nada que aportar a la situación me baje tranquilamente y empecé el camino a lo que sería para mi una suntuosa comida que me devolvería toda la energía que necesitaba, para mi el asunto de la alimentación se podía basar en una comida humana que tras hincharme tampoco me solucionaba mucho, beber de una mortal si basase mi dieta en ello, sería tampoco muy productivo, porque aunque mi sed hubiese disminuido en la ultima temporada, pasaba de gastar la vida a los mortales con lo que ello acarreaba y la tercera opción, para mi la mas correcta y la que mejor me dejaba que era consumir Numen mezclado con la sangre humana a ver como antes dije, el numen es una piedra mágica sobre la cual realice mis estudios y experimentos poca gente conoce su localización y uso, por lo que me da una gran ventaja, tanto sobre vampiros, como demonios y ya no hablemos de los humanos los cuales rara vez sabía el uso de su propio culo, en los últimos 300 años de mi existencia, la tierra con su peculiar forma de avanzar al caos absoluto había hecho de su realidad un nido propicio para vampiros y demonios de cotas inferiores y superiores, la perversión reinante y la forma de que este planeta se iba a la mierda como antiguamente se decía por la vía rápida fue todo un caldo de cultivo para que florecieran las diversas razas y en los años mas recientes su presencia hasta se había hecho tolerable y las vendettas por las nuevas zonas de caza y domino se había trasladado a las calles desde el mismo infierno, por lo que se debía establecer un equilibrio entre el bien y el mal que rara vez se vislumbraba al final del túnel, si porque aquel que se hace llamar topoderoso no aparecía por ningún lado y sus seres celestiales llamados ángeles, en mis días de lucha no los había visto por ningún lado y los únicos seres alados que vi, los tome por simples mutaciones, que circulaban por el mundo tranquilamente haciendo su parecer sin preocuparse de presencias demoníacas ni parecido, por lo que realmente en la lucha por el equilibrio había solo unos cuantos individuos que al fin al cabo yo hubiese conocido , mi forma de ser, distaba mucho de los patrones establecido a un vampiro o algo que se intuyese de esa forma, la gente me clasificaba como híbrido entre razas, pero al fin al cabo sólo yo y algunos pocos que me rodeaban sabían que yo simplemente era el producto de la combinación genética de varias especies y que en mi vida mortal había estudiado y combinado junto a mi facilidad en las artes oscuras.
Mi nombre es Kramen, aunque realmente mi nombre original se olvida en mi memoria, nací como un simple terrestre y a la edad de 21 años comencé a ver que yo era más especial de lo que la simple vida me hacía, comencé con extrañado por la ausencia de una línea que poseían los demás congeneres de forma natural y después descubrí que dicha ausencia predisponía a mi ser a ser combinado y mejor aun a tener facilidad en el arte de la magia, los primeros años fue casi de negación de que yo pudiera llegar a algo con eso, pues la otra opción de dicha distribución era la de dictador o genocida por lo que ninguna de las dos me atraía y francamente la de la magia no m la creía particularmente, desde mi infancia mi educación había sido científica por lo que la creencia de poderes ocultos se reducía básicamente a la historia antigua, por que en la época de mi conciencia, esos poderes se reducían a charlatanes y videntes que no eran sino burdas formas de sacar dinero al contribuyente y sus poderes distaban mucho de ser reales, así que pensar en ello era una vaga forma de mentirme sobre la existencia de algo mas que no fuera lo normal. Pero bueno, cierto es que la edad te da la experiencia en la vida y fui comprobando que la magia existía y salí de mi escepticismo y me fui integrando es sus filas ya diezmadas por las mismas creencias anteriormente seguidas por mi, y desde un mero aprendiz de pacotilla, fui incrementando mi potencial conforme iba hallando libros que simplemente no eran patrañas escritas de forma muy pintoresca y con esos tomos de magias realizadas en las épocas de esplendor, fui forjándome poco a poco en la materia hasta que un día por arte de magia nunca mejor dicho cayo en mis manos un libro que devoré con avidez, sobre un tratado de vampiros que un tal Calvin había realizado con casos reales y junto a uno de piedras maguadas comencé a elaborar un urdido plan para llegar a ser lo que hoy soy como en todo experimento su culminación correcta se basaba en encontrar las cosas esenciales y añadirles un poco de azar, y la formula son los cálculos eran correctos generaría un ser que no sería ni una cosa ni la otra Pero de mi creación creo que deberíamos hablar más adelante, pero una cosa antes de nada, el experimento salio bien o al menos eso creía porque mi existencia francamente lo demostraba ¿azar en vez de éxito? No se pero eh aquí el quid de la cuestión, yo vivía y puede que fuera la conjugación de variables conmigo mismo, pero ese es otro tema.
Extraje la piedra de la cavidad formada en la dura pared y como siempre me ocurría me quede observándola, como algo tan simple y radiante me mantenía vivo día tras día, pero era así de cierto, tanto como 2 y 2 son 4 y respecto a esta operación matemática tan simple ahora tenía que buscar la otra parte en la formula de mi alimentación saqué mi móvil y llame al numero que tantas veces había consultado y llamado, para no perder la costumbre volví a hacerlo y me lo coloque sobre la oreja, mientras comunicaba me sumía en un trance hipnótico propiciado por el monótono pi del teléfono, hasta que en la otra línea una voz se escuchó
-¿Dígame?
-Oye Gabrielle ¿quien hay por la zona?
-Tú nunca aprenderás a pedir las cosas por favor, ¿no Kramen?
-¿Y tú siempre me tocaras los huevos cuando tengo hambre no?
-Es posible pero después de todo siempre vuelves a llamar, así que la perdida es mínima y mi diversión máxima
-Nunca cambiaras
-Ni tu tampoco
-Bueno cariño Por favor, me podrías decir si hay alguien por la zona
-Ves no es tan difícil, y ahora la pregunta del millón. ¿Dónde estas?
-Si te cuento algo gracioso no te lo vas a creer, aunque conmigo ya estas curada de espanto por lo que no me andaré con rodeos no tengo ni puta idea
-Espera que te localice, solo serán unos segundos
A veces la mejor forma de saber donde estaba residía en llamarla, aunque sus servicios no eran los de encontrarme en el agujero donde me encontrase metido
-Vale tío, ya me dirás que coño haces en Nueva York
-Pues para variar no me acuerdo pero esa no es lo que esperaba que me dijeras
-Si tenemos a alguien allí, a unas cuantas manzanas de donde estas, pero deberías coger el expreso hasta Balboa
-De acuerdo. ¿Cómo se llama el enlace?
-Ann y te advierto que no esta muy acostumbrada, joder Kramen, a veces es para matarte, esa chica no suele consumir Numen Así que tratala bien o cuando te vea dejaras de ser persona
-Tranquila, seré bueno con ella y hoy estoy generoso, le daré hasta propina
-No tienes arreglo
-Sabía que dirías eso, pero aun así me sigues queriendo ¿no?
-Mejor no tientes a tu suerte marinero anda te mando la dirección, ya la aviso yo de que vas para allá
-Muak nena
Lo mejor de este servicio es que es como una red internacional de comida instantánea, cazar en la calle tenía su cosa pero para estos casos no había nada mejor que las chicas de Gabrielle.
Me encaminé tranquilo hasta la boca del metro que había dejado antes detrás y accedí por una empinada escalera a su interior como aquel que se mete en la boca del lobo, pero no tenía miedo en contraposición de los humanos que rondaban con temor como corderos que saben que van al matadero los subterráneos del expreso era grandes pero no a veces no albergaban a los que debían o podían mares de gente de todas las especies se agolpaban para cogerlo en hora punta y casi todos los días trifurcas se generaban en su interior motivados por un empujón en los vagones o preferencia al salir, etc aquello era un gran circo movido por seres de todos los tipo, colores y formas, pero era lo que tenia que la hacia encantador, la diversidad hace que todo sea mas divertido.
Increíblemente ese día tampoco había tanta gente esperando en el anden, con un vistazo rápido observe no muchas mas de 200 personas que quedarían repartidas entre los 7 vagones de unos 60 m2 acompañadas del resto de personas que habría ya en su interior, agolpadas en las escasas plazas sentadas y la mayoría como simple ganado apretado contra las paredes o entre ellas mismas como si de un inmenso puzzle gigante se tratara, donde introducir las piezas casi a presión y conseguir el record de que no hubiera mas de un cm. de separación entre uno y otro, de forma tan milimétrica que a veces podías saborear el sudor o el mismo olor del los colindantes sin necesidad de la ambigüedad de tener que sacar la lengua y lamerles mayormente porque en la sociedad estaba mal visto eso de ir chupando a la gente, no era por mi tampoco era que me gustase, simplemente era una expresión Así que tuve suerte y encontré un rincón donde apoyarme, para ello sortee a una pareja que había entrado antes que yo y como una exhalación pase como la brisa a su lado sin que casi se percatasen y aparecí allí, me recosté y hice de ese rincón del bacón mi casa en lo que durase el trayecto, normalmente no me gustaba sentarme, no era por nada en especial, pero apoyado en la fría pared metálica conseguía medio fundirme con el medio de forma que las fuerzas de inercia no actuasen sobre mi persona como le sucedía al resto de gente que se aferraban estoicamente a las barras para no salir disparados de un lado a otro como si de una pelota de pinball se tratara. Allí era feliz, además en un rincón nadie podía golpearme en la espalda, molestarme e incluso respirar en mi nuca, que posiblemente era lo que mas odiaba en el mundo, a veces dejaba pasar un expreso con el riesgo de esperar 20 min. mas por el simple hecho de no encontrar un lugar donde colocarme dominando al menos un 50% del espacio vital que controlase yo solamente, y esto se producía al tener las espaldas bien guardadas, de siempre aprendí que teniendo las espaldas protegidas tenias una gran parte de lo que estuvieses haciendo ganado o al menos empatado, aunque nunca puedes decir desde agua no beberé ni este cura no es mi padre, porque también sé que siempre puedes perder, y para prevenir mas vale andar con pies de plomos sino quieres que la vida te de sorpresas, pero al final, lo queda que todo se resume a una cuestión de suerte en la que las cartas te tocan por azar nada de destino, todo se puede cambiar, por eso en el póquer puedes ganar con una simple pareja si le hechas lo hay que hay que echarle y en estos temas tenerlos cuadrados es lo que declina la balanza a tu lado, eso y 110 kg. de mala leche reconcentrada.
Así que como iba diciendo entre, vi y vencí y la pareja tubo peores cartas ahora me tocaba esperar 6 paradas y habría dado el principio del segundo paso.
El tiempo transcurrió efímero, como ese sueño duerme vela que te suele dar en los medios de transporte que se tambalean de un lado a otro de forma casi armónica y que terminan dándote un sueño que se parece mas a un trance del que Morpheo te presta por lo que cuando me quise dar cuenta había llegado a la parada y el vagón se había llenado y vaciado como si yo ni siquiera hubiese estado allí y hubiese sido participe, así que como testigo mudo que no tiene nada que aportar a la situación me baje tranquilamente y empecé el camino a lo que sería para mi una suntuosa comida que me devolvería toda la energía que necesitaba, para mi el asunto de la alimentación se podía basar en una comida humana que tras hincharme tampoco me solucionaba mucho, beber de una mortal si basase mi dieta en ello, sería tampoco muy productivo, porque aunque mi sed hubiese disminuido en la ultima temporada, pasaba de gastar la vida a los mortales con lo que ello acarreaba y la tercera opción, para mi la mas correcta y la que mejor me dejaba que era consumir Numen mezclado con la sangre humana a ver como antes dije, el numen es una piedra mágica sobre la cual realice mis estudios y experimentos poca gente conoce su localización y uso, por lo que me da una gran ventaja, tanto sobre vampiros, como demonios y ya no hablemos de los humanos los cuales rara vez sabía el uso de su propio culo, en los últimos 300 años de mi existencia, la tierra con su peculiar forma de avanzar al caos absoluto había hecho de su realidad un nido propicio para vampiros y demonios de cotas inferiores y superiores, la perversión reinante y la forma de que este planeta se iba a la mierda como antiguamente se decía por la vía rápida fue todo un caldo de cultivo para que florecieran las diversas razas y en los años mas recientes su presencia hasta se había hecho tolerable y las vendettas por las nuevas zonas de caza y domino se había trasladado a las calles desde el mismo infierno, por lo que se debía establecer un equilibrio entre el bien y el mal que rara vez se vislumbraba al final del túnel, si porque aquel que se hace llamar topoderoso no aparecía por ningún lado y sus seres celestiales llamados ángeles, en mis días de lucha no los había visto por ningún lado y los únicos seres alados que vi, los tome por simples mutaciones, que circulaban por el mundo tranquilamente haciendo su parecer sin preocuparse de presencias demoníacas ni parecido, por lo que realmente en la lucha por el equilibrio había solo unos cuantos individuos que al fin al cabo yo hubiese conocido , mi forma de ser, distaba mucho de los patrones establecido a un vampiro o algo que se intuyese de esa forma, la gente me clasificaba como híbrido entre razas, pero al fin al cabo sólo yo y algunos pocos que me rodeaban sabían que yo simplemente era el producto de la combinación genética de varias especies y que en mi vida mortal había estudiado y combinado junto a mi facilidad en las artes oscuras.
Mi nombre es Kramen, aunque realmente mi nombre original se olvida en mi memoria, nací como un simple terrestre y a la edad de 21 años comencé a ver que yo era más especial de lo que la simple vida me hacía, comencé con extrañado por la ausencia de una línea que poseían los demás congeneres de forma natural y después descubrí que dicha ausencia predisponía a mi ser a ser combinado y mejor aun a tener facilidad en el arte de la magia, los primeros años fue casi de negación de que yo pudiera llegar a algo con eso, pues la otra opción de dicha distribución era la de dictador o genocida por lo que ninguna de las dos me atraía y francamente la de la magia no m la creía particularmente, desde mi infancia mi educación había sido científica por lo que la creencia de poderes ocultos se reducía básicamente a la historia antigua, por que en la época de mi conciencia, esos poderes se reducían a charlatanes y videntes que no eran sino burdas formas de sacar dinero al contribuyente y sus poderes distaban mucho de ser reales, así que pensar en ello era una vaga forma de mentirme sobre la existencia de algo mas que no fuera lo normal. Pero bueno, cierto es que la edad te da la experiencia en la vida y fui comprobando que la magia existía y salí de mi escepticismo y me fui integrando es sus filas ya diezmadas por las mismas creencias anteriormente seguidas por mi, y desde un mero aprendiz de pacotilla, fui incrementando mi potencial conforme iba hallando libros que simplemente no eran patrañas escritas de forma muy pintoresca y con esos tomos de magias realizadas en las épocas de esplendor, fui forjándome poco a poco en la materia hasta que un día por arte de magia nunca mejor dicho cayo en mis manos un libro que devoré con avidez, sobre un tratado de vampiros que un tal Calvin había realizado con casos reales y junto a uno de piedras maguadas comencé a elaborar un urdido plan para llegar a ser lo que hoy soy como en todo experimento su culminación correcta se basaba en encontrar las cosas esenciales y añadirles un poco de azar, y la formula son los cálculos eran correctos generaría un ser que no sería ni una cosa ni la otra Pero de mi creación creo que deberíamos hablar más adelante, pero una cosa antes de nada, el experimento salio bien o al menos eso creía porque mi existencia francamente lo demostraba ¿azar en vez de éxito? No se pero eh aquí el quid de la cuestión, yo vivía y puede que fuera la conjugación de variables conmigo mismo, pero ese es otro tema.
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